4 de Agosto, día del Párroco.

 

Saludo de los obispos Mons. José María Arancibia y Mons. Sergio Buenanueva.


Mendoza, 4 de agosto de 2012.
Memoria de San Juan María Vianney.

A todos los presbíteros
de la Arquidiócesis de Mendoza

Querido Hermano:

Estamos celebrando la memoria del Santo Cura de Ars. Un día muy especial para todos los presbíteros. Las comunidades cristianas así lo viven, y, por eso, suelen reunirse en torno a sus pastores para dar gracias por el ministerio de los sacerdotes.

Hace unos días, en la liturgia de la Misa, volvíamos a escuchar aquella promesa del Señor, por boca del profeta Jeremías: “Les daré pastores según mi corazón, que los apacentarán con ciencia y prudencia” (Jer 3,15).
Son palabras del Señor a su pueblo. Una de sus promesas. Expresan que, no obstante todo, Dios tiene entrañas de misericordia, y su amor fiel tendrá la última palabra en la historia de los hombres. Él dará pastores a su pueblo. Pastores según su corazón.

Esta promesa se ha cumplido en Jesús, el Buen Pastor. Él es el “pastor y obispo de nues-tras almas” (1 Pe 1,15).
Esta promesa cumplida en Jesús, es la raíz de nuestra vocación y misión. “No son uste-des los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero” (Jn 15,16), vuelve a decirnos el Señor.

Al saludarte en este “día sacerdotal”, queremos hacerte llegar nuestra palabra de aliento y de gratitud por tu persona y por tu misión en esta Iglesia diocesana. Queremos decirte, con sencillez de corazón, que estás, cada día, en la plegaria y en la eucaristía del obispo. En medio de la lucha diaria, esta comunión espiritual es fuente de consuelo y de alegría.
Somos parte de un cuerpo: el Presbiterio de la Iglesia diocesana de Mendoza. Unos con otros somos el signo del Buen Pastor para su pueblo. Dios sigue cumpliendo su promesa de darle pastores según su corazón. En Él confiamos porque es fiel.

Que todos, obispos y sacerdotes, encontremos en esta promesa la norma de nuestra vida. Volvamos a ella. Tiene poder para hacernos mejores instrumentos de su gracia.

¡Que María te haga sentir su cercanía de madre! Contá siempre con nuestra oración, aprecio y cercanía.


+ José María Arancibia
+ Sergio O. Buenanueva