Comisión de Teólogos del Vaticano avanzó en la Beatificación del Padre Brochero.

 

El pasado 7 de julio la comisión de teólogos del Vaticano emitió su "voto positivo" respecto de las oraciones que permitieron la sanación de un niño cordobés, por lo que se avanzó en la etapa final del proceso de beatificación del cura Gabriel Brochero, al que se le atribuye ese milagro.

El obispo de Cruz del Eje y delegado de la Conferencia Episcopal para las Causas de los Santos en la Argentina, Santiago Olivera, precisó que lo resuelto por la comisión de teólogos tiene "gran importancia".

Añadió que "ya queda un solo paso que es la reunión ordinaria, que posiblemente se realice en los primeros días de octubre para analizar el proceso canónico que luego el prefecto de la Congregación Pontificia para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato, elevará al Santo Padre para su consideración final".

Olivera precisó que en la reunión de hoy, 8 teólogos evaluaron la relación causa-efecto del milagro, es decir lo que tiene que ver con "qué se ha rezado, cómo se ha rezado, si estuvo bien hecha la oración y se resolvió positivamente por unanimidad".

"Estos son pasos que van confirmando lo que nosotros tenemos, que es la convicción y la intuición del corazón que (Brochero) es un santo varón, pero que la Iglesia vaya paso a paso confirmando esto, es una alegría muy grande".

"Ya nos queda el último paso y después lo del Santo Padre y posiblemente, si todo va bien, el año que viene la beatificación" en la localidad de Cura Brochero, distante unos 160 kilómetros al oeste de la capital cordobesa en el Valle de Traslasierra.

Recordó que a esta instancia se llegó luego de que el 10 de mayo último la Junta Médica del Vaticano aprobó el caso de acción milagrosa presentado oportunamente, que se trataba de una curación milagrosa, donde se concluyó que la sanación invocando al cura Brochero “no tiene explicación desde el punto de vista médico, porque supera a la ciencia”.

El Obispado de Cruz del Eje, diócesis que tiene jurisdicción sobre las localidades de Traslasierra donde se desempeñó como pastor Brochero, mantiene en reserva la identidad del niño que fue sanado mediante el milagro invocado al cura gaucho, tras sufrir un grave accidente automovilístico y que “hoy vive gracias a ese milagro”, explicó Olivera.

El cura José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840 en el paraje Carreta Quemada, cercano a Santa Rosa de Río Primero, y falleció en enero de 1914.

Hijo de Ignacio Brochero y Petrona Dávila, quien tuvo nueve hermanos, tomó los hábitos de sacerdote a los 26 años en 1866 y el 10 de diciembre del mismo año dio su primera misa.

En 1867 colaboró en socorrer a los enfermos y moribundos de la epidemia de cólera que azotó a la ciudad de Córdoba.

El 24 de diciembre de 1869 partió de la ciudad de Córdoba para hacerse cargo del curato de San Alberto, actualmente conocido como el valle de Traslasierra, instalado en la localidad de Villa del Tránsito.

En ese lugar, organizó a los pobladores y construyó, junto a los vecinos, el llamado camino de las altas cumbres, incluyendo interesantes puentes de piedra, que al cabo de 200 kilómetros unió la población de Villa del Tránsito (actual Villa Cura Brochero) con la ciudad de Córdoba.

El sacerdote fue también impulsor de la extensión del ramal ferroviario que une las localidades cordobesas de Villa Mercedes y Cruz del Eje.

El próximo 17 de noviembre será beatificada la religiosa argentina María Crescencia Pérez, en la localidad bonaerense de Pergamino, y en caso de prosperar el trámite en el Vaticano, Brochero se convertirá en el octavo beato argentino, detalló Monseñor Olivera.

El último beato fue Ceferino Namuncurá, el primer indígena que alcanzó ese honor, en tanto que los restantes beatos fueron Laura Vicuña, Artémides Zatti, Nazaria Ignacia March Mesa, María del Tránsito Cabanillas y María Ludovica de
Angelis.


Fuente: Télam