Misión por los 25 años de ordenación episcopal de Mons. José María Arancibia.

 

Carta de Mons. Sergio Buenanueva dirigida a las comunidades, para acompañar a nuestro Obispo en la misión de los días 4, 5 y 6 de mayo.





A todos los fieles católicos
de la Arquidiócesis de Mendoza.

Queridos hermanos y hermanas:

¡Que la paz del Señor resucitado esté con todos ustedes!

El Señor está en medio de nosotros dándonos su paz, su alegría y su Espíritu. Él nos envía a comunicar al mundo el mensaje de la Resurrección.

Con motivo de los veinticinco años de ordenación episcopal de nuestro Arzobispo, José María Arancibia, el Presbiterio de Mendoza ha organizado una Misión en una zona de la Parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe”.

Es un modo muy evangélico de celebrar el carisma episcopal. Como sucesor de los apóstoles y portador de la semilla apostólica, la misión del obispo es velar para que el anuncio del Evangelio llegue a todos los rincones de la diócesis. El obispo es el primer misionero de una Iglesia diocesana, toda ella llamada y enviada por el Señor. Comparte esta misión con los presbíteros y los diáconos, sus primeros colaboradores.

Todos los presbíteros de Mendoza estarán involucrados en esta misión, como también los consagrados y laicos, comunidades parroquiales, colegios y demás instituciones diocesanas.

Algunos presbíteros participarán más directamente de la misión, visitando las casas, los enfermos, en encuentros con niños, jóvenes y adultos. La parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe” ha preparado un programa intenso de actividades.

El resto de los presbíteros y fieles de la diócesis pueden y deben participar, cada uno desde su lugar. ¿De qué manera? Aquí van algunas sugerencias concretas:

- El fin de semana del 4 al 6 de mayo, favorecer momentos de adoración eucarística con esta intención.
- En las Misas de los fines de semana (28 y 29 de abril, 5 y 6 de mayo) tener presente la oración por la misión.
- Favorecer el rezo del Santo Rosario en familia o individualmente por los frutos de la misión sacerdotal.
- Promover entre los ancianos y enfermos la oración y el ofrecimiento de la propia y vida y sufrimientos con esta intención.

Los monasterios de la diócesis también están involucrados en esta misión. Son parte fundamental de nuestra Iglesia diocesana. Con su oración y vida oculta sostienen el trabajo apostólico de todos, también en este momento.

En los días previos y durante la misión sacerdotal la Iglesia diocesana tiene que sentir el gozo de la comunión. La unidad de la Iglesia de Cristo no es una realidad puramente invisible e interior, siempre se manifiesta externamente. Por eso son tan importantes estos gestos sencillos de unidad que sugerimos.

Unidos en la fe como discípulos misioneros de Jesús,


+ Sergio Buenanueva
Obispo auxiliar de Mendoza




Material sugerido a las parroquias para acompañar la Misión:

Oración Universal

Preces y Adoración del Obispo para la Misión 2012