Mons. Arancibia bendijo el remozado Templo de Luján de Cuyo

 

“Madre de Luján, ya estás en tu casa, cuida de cada uno de tus hijos. Sigue llevándolos al encuentro de tu Hijo Jesús”

La Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María fue celebrada de una manera muy especial por la comunidad de la parroquia “Nuestra Señora de Luján de Cuyo”, ya que luego de 5 años de laborioso trabajo, fue reinaugurado su Templo.

Como estaba previsto, a las 20:00 horas, Mons. José María Arancibia, el Ing. Carlos Alfonsi y el Lic. Omar Parici descubrieron una placa recordatoria en la nave lateral del templo. Seguidamente se proyectó un video que recopiló el camino recorrido a lo largo de estos años para la recuperación de este edifico tan significativo para todos los lujaninos. Posteriormente se sucedieron palabras del representante de YPF y el intendente saliente mencionados anteriormente, culminando con la entrega de obsequios recordatorios por parte del párroco Pbro. José Roccuzzo.

Un nutrido grupo de sacerdotes, diáconos y seminaristas se aprestaron para iniciar la Eucaristía que presidió el arzobispo de Mendoza. Fue notable la afluencia masiva de fieles que colmaron las instalaciones del edificio y de cientos que siguieron la Santa Misa, desde la peatonal inaugurada ese día, a través de pantallas gigantes y un sofisticado sistema de sonido.

En su mensaje el arzobispo se unió al agradecimiento por la recuperación del Templo. Dijo estas palabras: "Como obispo diocesano, me complace compartir el gozo y la acción de gracias de esta comunidad. Me sumo de corazón a los agradecimientos expresados, ante todo a Dios Nuestro Señor; a los párrocos Roccuzzo y Laporte; a las personas que diseñaron y ejecutaron la obra; y a cuantos contribuyeron para hacerla posible.

Todos estamos admirados de la dignidad y hermosura de este templo, ahora recuperado. Al inaugurarlo con alegría, los invito a renovar nuestra fe y esperanza en Jesucristo".

Dentro de la celebración, se vivió con intensidad el momento en el que fueron bendecidas las paredes del edificio restaurado y el nuevo altar. La oración del obispo y la aspersión con el agua bendita llenaron de emoción a todos los presentes.

Luego de la bendición final todos los ministros se dirigieron al atrio de la parroquia para presenciar un homenaje que estuvo a cargo del Ballet municipal.

La emoción, los gestos de alegría compartida y el gozo por el encuentro, no se disimularon en los rostros de tantos que se dieron cita allí, y que para todos los lujaninos, significó un hito en su historia.

“Madre de Luján, ya estás en tu casa, cuida de cada uno de tus hijos. Sigue llevándolos al encuentro de tu Hijo Jesús”

Nota: Diac. Leonardo Di Carlo, parroquia de Luján de Cuyo.