1º Encuentro Regional de Vírgenes Consagradas

 

Participaron San Juan, Mendoza, San Rafael y San Luís

El sábado 3 de setiembre se realizó en Mendoza el Primer Encuentro Regional de Vírgenes Consagradas, con la participación de algunas de las integrantes del orden de las diócesis de San Juan, Mendoza, San Rafael y las candidatas de San Luis.

La propuesta surgió del Encuentro Nacional realizado en Tupungato, Mendoza, en el año 2010, como forma de ir profundizando, además de los lazos de comunión eclesial, la espiritualidad de las integrantes del orden para cumplir la vocación de vivir la radicalidad del Evangelio.

Asistieron por San Juan Mónica Soiares, Silvia Garay y Rosa Espejo; por San Rafael Silvia Gómez y Teresita Vargas; por San Luis Roxana Camargo y Olga Cortés Olayes; y por Mendoza, María del Carmen Oro, María Susana Azcurra, María Cristina López, Teresa Peltier y la candidata Gabriela Salas.

Fue invitado especialmente el presbítero Alfredo Quero, Delegado del Obispo de San Juan para acompañamiento del orden, quien tuvo a su cargo la primera exposición, referida al punto 81 del Directorio, sobre la necesidad de la dirección espiritual en el camino de la virginidad consagrada. Este punto señala que: Asimismo, han de apreciar y procurar la ayuda de una dirección espiritual o acompañamiento paterno, escogido con plena libertad y puesto en conocimiento del Obispo. Porque, como enseña san Gregorio de Nisa: “...Este género de vida no progresará con la sola ayuda de la naturaleza, sino que se desviará por la novedad del camino, y nadie aprenderá la perfección deseada, si no es conducido por la mano de un buen director”.

La necesaria profundización de la vida espiritual de las consagradas en su identificación con la Iglesia Esposa, Virgen y Madre, requiere tener una vida espiritual para posibilitar el encuentro con el Amado y su permanencia en el corazón. Especialmente el Delegado apuntó a distinguir espiritualidad de espiritualismo, como una deformación basada solamente en la realización de prácticas piadosas externas.

En consonancia con esta iluminación, a la tarde se planteó que el crecimiento en la vivencia radical del Evangelio se originaría en una vida ordenada, en la que oración y Eucaristía fueran el centro y el alimento de las consagradas, para trasmitir a su realidad cotidiana la presencia del Verbo y su fuerza de amor.

Las participantes compartieron el rezo de la Liturgia de las horas y el p. Alfredo Quero celebró la Eucaristía.

Finalmente se planteó la necesidad de participar del Encuentro Nacional 2011, a cargo de las vírgenes consagradas de Laferrère, Morón y San Justo en Virrey del Pino, provincia de Buenos Aires, bajo el lema "Yo he venido para que tengan Vida", del 7 al 10 de Octubre del presente año.