25 años de sacerdocio del Pbro. Daniel Manresa

 

”Con nadie tengan otra deuda que la del mutuo amor. Pues el que ama al prójimo ha cumplido la ley” (Rm 13,8)

El P. Daniel Manresa, Rector del Seminario de Mendoza, cumplirá el domingo próximo 25 años de vida sacerdotal.

Por este aniversario rebosante de frutos y bendiciones, el P. Daniel celebrará la Eucaristía de acción gracias, en el Seminario Mayor “Nuestra Señora del Rosario”, el sábado 19 de febrero, a las 20:00 horas. Al finalizar la Misa se compartirá un brindis fraterno.

Al convocar a la celebración de este importante aniversario de su vida sacerdotal, el P. Manresa recuerda que el pequeño versículo de la carta a los Romanos (destacado al comenzar esta nota) fue el que lo iluminó, como un ideal a conquistar en su ordenación sacerdotal. “Han pasado 25 años, expresó, después de aquel 20 de febrero de 1986 y sigo batallando para lograr encarnarlo en mi vida y en el ejercicio diario de mi ministerio”.

Así también recordó que, “muchas personas me han acompañado y he acompañado en estos años, algunas ya han partido a la eternidad y otras están entre nosotros. Por esto quiero elevar una profunda acción de gracias: por el don inmenso de la vida de cada uno de ustedes e invocar la misericordia de Dios por aquellas acciones por la que debo pedir perdón”.

El P. Rector ha pedido especialmente que lo recuerden en sus oraciones y lo tengan presente en las intenciones de las misas del día 20 de febrero, que se celebren en las distintas parroquias de la diócesis.

Los pasos en el camino

El P. Daniel nació en Los Corralitos, Guaymallén, el 2 de febrero de 1959.
Ingresó al seminario “Nuestra Señora de Loreto, Córdoba, en marzo de 1979. Lo recibió como seminarista Mons. Olimpo Marisma.

El 20 de febrero de 1986, en la parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás, recibió la ordenación sacerdotal de manos de Mons. Cándido Rubiolo. Su primer destino fue la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de San Martín, donde fue vicario del P. Ángel Bontachio.

En febrero de 1988, Mons. Rubiolo lo nombró Director Espiritual del Seminario y posteriormente en 1991 asumió como Rector. Mons. Arancibia lo nombró en 1997, Vicario Episcopal para el clero y dos años después, dejando el cargo de Rector del Seminario, es nombrado Vicario General de la Arquidiócesis, donde permaneció cuatro años.

En el año 2003, su tarea pastoral lo lleva a Rivadavia, a la parroquia San Isidro Labrador, donde es párroco de esa comunidad por seis años. En 2008, vuelve a estar como Rector del Seminario Mayor de Mendoza y donde sigue ejerciendo su ministerio buscando ser fiel al Amor de Dios que lo sigue llamando y sosteniendo en el sacerdocio.