Entronizan imagen de la Virgen Madre de los Migrantes

 

Bodas de Oro de la Llegada a la Argentina de la Imagen de la Virgen Madre de los Migrantes

Con motivo de los 50 años de la llegada de la imagen de la Virgen Madre de los Migrantes a la República Argentina, la comunidad scalabriniana de la ciudad de Mendoza organizó una celebración en el transcurso de la cual fue entronizada una réplica de la imagen junto con una placa conmemorativa en la capilla Nuestra Señora del Carmen de la localidad de Las Cuevas, Mendoza.

Llevada en peregrinación, desde esta ciudad, por fieles de la comunidad, representantes de diferentes colectividades y asociaciones de colectividades de residentes en Mendoza, la imagen de la Madre de los Migrantes fue introducida con una procesión acompañada con banderas de diversos países y entronizada en la capilla, luego de la celebración de la santa Misa presidida por los sacerdotes Scalabrinianos, acompañada por fieles de la comunidad de la Parroquia Madre de los Migrantes de Mendoza como así también, por delegaciones de la unión de Colectividades.

Allí, en las altas cumbres nevadas de los Andes, al pie del Cristo Redentor, paso significativo para muchos migrantes, exiliados y refugiados de todos los tiempos, quedó esta imagen que recuerda el auxilio maternal de aquella que vivió en carne propia la experiencia del exilio y protege, consuela y conduce a todos los que deben vivir la experiencia de la migración.

Así como hace 50 años llegaba a la Argentina por el puerto de Buenos Aires, hoy su manto maternal se extiende a lo largo y a lo ancho de todo este querido suelo –nos lo recuerda particularmente esta entronización-, haciéndonos sentir y comprometiéndonos a construir la fraternidad en la solidaridad y justicia.

Un poco de historia

El padre Erminio de Treviglio, capuchino, resumió la preocupación de la Iglesia por los emigrantes: "Démosle al emigrante una Madona, símbolo de Religión y de Patria, que sirva para hermanarlo y mantenerlo en los insustituibles valores, tantas veces en peligro y olvidados".

Estas palabras dieron origen al culto de la Virgen María en la advocación de Nuestra Señora Madre de los Emigrantes, cuya primera imagen, obra de los artistas F. Agnesotti, M. Stuffer, Lodola y Mantegozza, sería coronada por el Papa Pío XII en 1955.

Su advocación es, al mismo tiempo, símbolo de consuelo, de esperanza y de solidaridad que se extendió por todo el mundo.

La Argentina, país de inmigración, maravilloso crisol de razas, y de profunda raíz cristiana, había de obtener, sin duda como reconocimiento a ello, un insigne privilegio: el de constituirse en depositaria de la primitiva y original imagen de Nuestra Señora Madre de los Emigrantes, la misma que en 1955 coronara por primera vez Su Santidad Pío XII, y que hoy se venera en el Santuario de La Boca.

La imagen llegó a Buenos Aires el 16 de noviembre de 1956, transportada en el transatlántico Giulio Césare, comenzando un largo peregrinaje hasta ingresar al puerto de La Boca la noche del 1 de diciembre de 1956.

Al día siguiente, 2 de diciembre, primer domingo de Adviento -universalmente consagrado como Día del Inmigrante- la imagen era recibida por el pueblo de Buenos Aires, ante impresionante muchedumbre, entre la que se contaban nutridas representaciones de numerosas colectividades extranjeras, vestidas con sus trajes típicos.

La imagen fue llevada a la Catedral Metropolitana, donde permaneció hasta el 11 de julio de 1957.

En esa fecha, fue entregada oficialmente a los Padres Scalabrinianos, que la colocarían, como patrona de su Parroquia, en el Altar Mayor de la Capilla de la avenida Almirante Brown, en La Boca.

En esa humilde capillita continuaría recibiendo la veneración de los fieles hasta el 3 de diciembre de 1967, en que fue llevada a su destino definitivo en el hermoso Santuario erigido en Catalinas Sur de La Boca.

La placa recordatoria

La placa recordatoria que en la feliz fecha fue colocada en la capillita de Las Cuevas, reza así:

1956 - 2006

“La emigración hace del mundo la patria del hombre” (Beato Scalabrini)

Virgen María, tú que sabes de migración y exilio, desde lo alto de esta cordillera y bajo la contemplación del Cristo Redentor testigo del drama de los migrantes, agradecemos tu protección maternal e imploramos que no nos desampares en nuestro peregrinar, vela por nuestras familias y recompensa los corazones hospitalarios de los que nos reciben.

Agradecidos, los migrantes de ayer, hoy y siempre.

Cincuentenario de la llegada de la imagen de la Madre de los Migrantes a la República Argentina.

Mendoza, 2 Diciembre 2006
Familia Scalabriniana

Nota: P. Flavio Lauria
Comunidad Scalabriniana
Mendoza