Visitas Pastorales 2010

 

Mensaje a las comunidades parroquiales de Mons. José María Arancibia y de Mons. Sergio Buenanueva

Terminando el año litúrgico y comenzado el Adviento, cerca ya de las fiestas, el Arzobispo y el Obispo Auxiliar queremos saludar y agradecer a las comunidades y a sus pastores, que nos recibieron para una visita pastoral. De acuerdo al programa trazado y consultado con el Consejo Presbiteral, este año fueron muchas las parroquias visitadas, en jornadas muy intensas, y casi siempre en fines de semana. En ellas hemos podido escuchar las inquietudes pastorales, compartir la Palabra y la celebración de los sacramentos, y alentar una evangelización renovada según el Plan Diocesano de Pastoral. Estamos contentos de haber brindado este servicio.

En la visita pastoral el obispo aprende mucho. Tiene la oportunidad de ver cómo Dios va obrando en medio de su pueblo, despertando la fe, la esperanza y la caridad en los corazones. Tiene también la posibilidad de ofrecer sus orientaciones pastorales a fin de que la vida cristiana y el ardor evangelizador de los discípulos misioneros de Cristo se vivan más intensamente.

Las comunidades parroquiales visitadas por Mons. José María Arancibia, a lo largo del año, fueron: “Espíritu Santo” de Godoy Cruz (mayo); “Nuestra Señora del Carmen” de Tunuyán (mayo); “San Antonio” de Las Heras (julio); “Nuestra Señora del Rosario” de Junín (agosto); “Asunción de la Virgen” de Dorrego (septiembre); “Nuestra Señora del Carmen” de Costa de Araujo (octubre); “Nuestra Señora del Rosario” de Lavalle (octubre).

Mons. Sergio Osvaldo Buenanueva visitó las siguientes: “Inmaculado Corazón de María” de Coquimbito (abril); “Virgen Peregrina” de Godoy Cruz (mayo); “San José Obrero” de Gutierrez (junio); “San José” de La Paz (setiembre); “Sagrada Familia” de Guaymallén (octubre) y “Nuestra Señora de la Candelaria” de Maipú (noviembre).

A los sacerdotes, diáconos, colaboradores pastorales y fieles todos de estas comunidades, les deseamos la gracia singular de renovar su entusiasmo por vivir como bautizados el seguimiento de Jesús, y la alegría de tomar parte decididamente en la misión evangelizadora de la Iglesia.

¡Feliz Navidad y Buen Año Nuevo para todos!