Vigilia de oración por la Vida naciente

 

Vísperas sábado 27 y domingo28 de noviembre, 1º de adviento

El arzobispo de Mendoza, Mons. José María Arancibia y el obispo auxiliar, Mons. Sergio Buenanueva, siguiendo el deseo del Santo Padre, convocan en el siguiente mensaje a todos los fieles de la arquidiócesis a la Vigilia de oración por la Vida a realizarse el primer domingo de adviento.

A los fieles y comunidades
de la Arquidiócesis de Mendoza

Queridos hermanos:


El Santo Padre Benedicto XVI nos invita a celebrar una Vigilia por la vida naciente, al iniciar el tiempo de Adviento que nos prepara a celebrar el Nacimiento del Señor.

Jesucristo es la vida del mundo. Nosotros, como Iglesia Diocesana, queremos renovar nuestro ardor misionero, para que nuestro pueblo en Él tenga vida en abundancia. Como decía el recordado Papa Juan Pablo II, estamos llamados a ser “el pueblo de la vida” (EV 79).

Recibimos con entusiasmo esta invitación del Santo Padre. Alentamos a las parroquias, familias y otras comunidades cristianas a concretar esta invitación del Papa.

El Equipo arquidiocesano de Liturgia ha preparado unos subsidios sencillos que podrán ayudarnos a preparar este momento de oración. Estarán próximamente disponibles en la Web del Arzobispado. Estos u otros materiales podrán ayudarnos a animar este momento de oración eclesial.

La invitación del Santo Padre es a realizar una vigilia de oración durante las Primeras Vísperas del primer Domingo de Adviento, es decir: el sábado 27 de noviembre. Nos ha parecido oportuno sugerir que este momento de oración pueda extenderse a todo el domingo 28 de noviembre, a fin de que cada parroquia y comunidad católica de Mendoza, pueda realizarlo según sus posibilidades.

“Defender y promover, respetar y amar la vida es una tarea que Dios confía a cada hombre” (EV 42). Somos conscientes de las múltiples amenazas a la vida humana. El aborto es una de las más nefastas, pues alcanza al ser humano en el seno materno, cuando es más indefenso. Lamentablemente, nuestra sociedad conoce también otras formas de violencia contra la vida, en las diferentes fases de su desarrollo. La pobreza, la exclusión, la marginación y la falta de esperanza golpean a muchos hermanos en nuestra sociedad.

Teniendo ante los ojos la figura de María en la dulce espera, renovemos como familia diocesana nuestro compromiso a favor de la vida.

Con nuestra bendición.

+ José María Arancibia
Arzobispo de Mendoza

+ Sergio O. Buenanueva
Obispo auxiliar