Fiesta de la Virgen de la Merced

 

Homilía de Mons. José María Arancibia en la celebración de la Misa en honor a la Virgen de la Merced. Templo de Maipú

María de la Merced nos ayuda a tener verdadera libertad de corazón

1.
¿Qué nos recuerda la HISTORIA de esta advocación presente entre nosotros?:

- La inspiración que san Pedro Nolasco recibió de la Virgen María, para fundar una congregación dedicada al rescate de los cristianos cautivos (1218), cuando muchos de ellos caían prisioneros, con peligro de su vida y de su fe. La fundación tuvo lugar en la catedral de Barcelona, junto al rey Jaime I, y asesorado por san Raimundo de Peñafort

- La Evangelización de América, en la cual los misioneros mercedarios tuvieron un papel muy importante, incluso en nuestras tierras de Cuyo. Ellos difundieron por todas partes su devoción, tan ligada al Señor Jesús: victorioso, redentor y liberador

- En las gestas de la independencia, el general Belgrano invocó a María de la Merced al emprender la batalla de Tucumán (sept. 1812). Luego escribió en su parte: “La Patria puede gloriarse de la victoria que han obtenido sus armas el 24 del corriente, día de Nuestra Señora de la Merced, bajo cuyo patronazgo nos pusimos”. Conmovido por este triunfo, el general Belgrano la declaró “generala” del Ejército.(1)

2. Esta advocación mariana se relaciona de lleno, además, con la VIDA CRISTIANA de ayer y de hoy:

- Por aquellos mismos años de la independencia (1812-1813), se compuso y se dio música a la canción que sería pronto nuestro himno nacional. En el se incluyeron palabras que son el símbolo más conocido que las imágenes de la Merced llevan en la mano: “Oíd mortales el grito sagrado, ¡Libertad! ... oíd el ruido de rotas cadenas, ved en trono a la noble igualdad”.

- Al cantarlo, por muchos años hemos nombrado el valor “libertad”, suponiendo y agradeciendo que la teníamos; o quizás añorando una libertad más plenamente vivida y compartida. Pero cuando hace pocos años sentimos que la Argentina estaba en grave crisis, nos unimos en una oración por la Patria, que pedía de vuelta LIBERTAD. ¿De clase de libertad? Una libertad valiente, propia de los hijos de Dios, que desean tener un corazón libre de ataduras y esclavitudes, por la gracia de Dios invocada, para “amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y construyendo la paz”.

- Luego vino la propuesta de la Iglesia a los argentinos, para vivir un BICENTENARIO en búsqueda de mayor justicia y solidaridad, y entonces la libertad fue deseada por todos, aún con mayor insistencia:(2)

o La libertad es -ciertamente- un valor de la cultura argentina, junto con el amor a la vida y a la amistad, la solidaridad y la fe (ver 10)

o Como creyentes nos sentimos comprometidos con una misión evangelizadora, que incluye necesariamente la promoción humana y la auténtica liberación cristiana (ver 6)

o Al pensar con responsabilidad en el bien de la Patria, “recordamos que nuestra patria es un don de Dios confiado a nuestra libertad, como un regalo que debemos cuidar y perfeccionar” (11)

o Si bien tuvimos siempre dificultades en la Argentina, hoy reconocemos “modernas esclavitudes”, como la pobreza y la exclusión social, que desafían la participación creativa y el compromiso ciudadano y cristiano (ver 24)

o Una promoción de las actuales condiciones de vida, requiere trabajar por los derechos y libertades referidas a salud, educación, salud y vivienda (ver 39).

3. MARÍA es admirada en su plena libertad, e invocada con devoción por el pueblo:

- En María encontramos realizada en plenitud la vocación a la libertad, propia de los hijos de Dios redimidos en Cristo, como dice la Palabra (ver Gal 4,4-9).

- Por ese motivo, la Iglesia dice de Ella: la Virgen "dependiendo totalmente de Dios, y plenamente orientada hacia El por su fe, al lado de sus hijos, es la imagen más perfecta de la libertad y de la liberación de la humanidad y del cosmos. La Iglesia debe mirar hacia ella, madre y modelo, para comprender en su integridad el sentido de su misión" (97)3.

María: “Imagen espléndida de configuración al proyecto trinitario, que se cumple en Cristo, es la Virgen María. Desde su Concepción Inmaculada hasta su Asunción, nos recuerda que la belleza del ser humano está toda en el vínculo de amor con la Trinidad, y que la plenitud de nuestra libertad está en la respuesta positiva que le damos” (DA 141).

4. La ORACIÓN de la Iglesia brota hoy de una convicción de fe, que consuela y compromete:

Padre Misericordioso, que otorgaste la redención a los hombres por medio de tu Hijo, concede, a cuantos invocamos a su Madre con el título de la Merced,
mantenernos en la verdadera libertad de hijos, que Jesucristo nos mereció con su sacrificio, y ofrecerla incansablemente a todos los hombres” (Colecta).

Así confesamos nuestra fe en Cristo Redentor, el Hijo de Dios, nuestro Padre misericordioso. Rogamos como una la gracia: mantener la libertad de hijos de Dios, conquistada por el sacrificio pascual del Señor. Queremos llevarla a todos los hombres afligidos y agobiados, con espíritu misionero. Crecer en libertad interior, en la verdadera libertad que capacita para percibir, buscar y realizar grandes ideales, no es fácil. Pero lo hace posible el don de la gracia de Dios, que libera de ataduras como el egoísmo, el odio y el rencor, el miedo o el temor de hacer el bien. Buscar esa actitud de libertad, educar en ella a niños y jóvenes, practicarla en la familia y en la sociedad, permite edificar una Patria sobre grandes ideales humanos y cristianos, que mucho necesitamos.

Notas

1. Un decreto del presidente Pedro Ramírez (22/06/1943),reconoce el grado de generala a la Virgen de la Merced y a la Virgen del Carmen.

2. CEA, Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad, 2008

3. Instrucción sobre la libertad cristiana y la liberación (1986), 97-98